lunes, 21 de mayo de 2012

"Retorno de la voz" Finalista de los Premios AEP 2011 al mejor libro de poesía en habla hispana

David Morello Castell (Madrid, 1976) es poeta, escritor y periodista. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, y en Periodismo por la Universidad Carlos III de Getafe. Actualmente trabaja en el mundo de la comunicación.


Ha publicado los libros de poesía El Cielo no se toca (Premio Nacional de Poesía, XL Justas Literarias de Reinosa-Cantabria, 2004) y Retorno de la voz (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2011). Este último poemario ha merecido ser declarado Finalista del Premio de la Asociación de Editores de Poesía 2011, en la modalidad de mejor obra de habla hispana, entre los mejores libros de este género editados en dicho año. El galardón recayó finalmente y con todo merecimiento en el poemario Escrito en la zona oscura, de José Elgarresta (Ed.Vitruvio).

Es autor de las obras de teatro El tiro por la culata y Me sacáis de quicio, coño!, y de los poemarios En cualquier cajón, un pasado y Réquiem por un hombre cualquiera, de próxima aparición en la Editorial Vitruvio.

Retorno de la voz es una mirada poética al paso del tiempo frente al ser humano y su capacidad de amar, una mirada hacia la tierra, la vejez y el hombre que intuye, a veces, su ineludible final.

Un libro honesto y descarnado, escrito sin concesiones y lleno de fragancias, texturas, recuerdos y ritmos que le proporcionan al conjunto de poemas una atmósfera unitaria. Este poemario rinde tributo a una generación que orilla cerca de la última ola de la vida y reconstruye en retazos una atmósfera cálida aunque no siempre fácil.

Retorno de la voz es, ante todo, un sentido homenaje filial a la figura de los padres del autor, la narración de una búsqueda de las raíces, de lo auténticamente vivido con sencillez inconsciente, de los vínculos familiares, del paisaje y la tierra como territorio definitivo donde se instalará el autor, junto a la niñez perdida pero nunca olvidada, y la evocación recurrente, desoladora muchas veces, de cuanto fue entonces compartido. Todo ello contemplado a la luz de la certeza de un final inevitable.